viernes, 23 de diciembre de 2016

Zamba del pañuelo





Y vuelan. 
Esos pañuelos que ya son alas a esta altura del danzar. 
Y lo serán hasta el momento en que se plieguen 
para volver a abrazarse a sí mismos. 
Hasta que vuelvan a ser lo que ya no quieren: 
ser útiles.



Zamba del Pañuelo
Extracto

sábado, 15 de octubre de 2016

CARNAVAL




Todo ha terminado por la madrugada.

Todo. Incluso el apetito de jugar.

La máscara agotada yace colgada

en un paraje cualquiera del placard.

En las esquinas lloran los chiquilines,

abrazados al último bandoneón.

Las vírgenes, lejos de los berretines,


también lloran por malgastar la ocasión.



(Fragmento sin música de Tangos
que cantaremos cuando seamos viejos)

viernes, 19 de agosto de 2016

OLVIDO




Es una vida de perros. Un golpe al orgullo. Ya no hay salida ni luz que se filtre. Ya no hay purgatorio que visitar ni a quien insultar. Los insultos ahora son mudos. La agonía es el peor de los infiernos porque he cumplido todos mis deseos. Excepto uno. Amar. Amar el cabello que caía sobre tu ojo izquierdo. Amar la caricia de tu mejilla en la mía. 
Amar.
Amar.
Eso se me olvidó.
Amarte a tiempo. Cuando todavía tu sonrisa vivía. Cuando aún respiraba la esperanza de recoger el aroma de tu piel. Cuando todavía había tiempo de decir, en un susurro, lo que nunca te dije. Lo que nunca escuchaste. Cuando no eras solo un recuerdo en toda esta debilidad.
Tu sonrisa.
Tu cabello.
Tu cuerpecito perfecto hasta en los defectos.

sábado, 23 de julio de 2016

ANIMALITO DE DIOS



           “Quizás usted no me entiende porque no es mujer pero nosotras, las mujeres, no podemos vestirnos así nomas, sin combinar los colores. Este sweater, por ejemplo, es de la colección otoño-invierno de Tucci. Primero, lo vi en Internet y lo amé. A los días fui al local y lo compré de una. Usted no sabe... O no le interesa. Tal vez porque no es mujer pero la diseñadora más famosa de Hollywood siempre dice hay que vestirse para ser lo que uno desea, no para lo que ya es. ¿Se entiende? Y teniendo en cuenta que esa talentosa mujer ganó ocho premios Oscar, no hay que desestimar su consejo. Desde hace un tiempito estoy obsesionada con las tachas y los remaches. Hace unos días vi estos slippers llenos de tachitas en un local de ropa de autor y los compré sin dudar. ¿Sabe lo que es ropa de autor, no?”, le pregunté al wichi[1], que me miraba atento, con una sonrisa de oreja a oreja.
“¡Ah, y la tela no puede ser cualquiera! Yo no compro ropa en La Salada[2]. ¡Eso es todo trucho! Me saca salpullido. No sé si es de mala calidad o está mal lavada pero te la ponés y enseguida te brotás. Las mujeres tenemos la piel más delicada que ustedes los hombres. La naturaleza los hizo para reventarse las manos con la pala, con la bolsa al hombro. Aunque convengamos que algunos le pasan bien lejos a los sacrificios, ¿eh? Los hombres hacen la economía, nosotras la administramos, les guste o no. Siempre estamos más atentas que ustedes.” Yo no sé si el wichi entendía algo de lo que le estaba diciendo pero mi misión era llevarle la cultura del siglo 21 a esa gente que no conocía nada de nada.

“Hay que vestirse de manera inteligente, no exigente. No hay que exigirse aunque admito que yo a veces me exijo. En realidad exijo el bolsillo, ¡jaja!. Yo uso tarjeta, ¿vio? De crédito. Tengo la Visa y compro en cuotas, así no se nota. Además ahora no se por qué, porque antes no pasaba, llueven las ofertas y también se consiguen cupones de Grupon, Coupon Center, Agrupate. Todos los días te mandan mails con importantes descuentos. Mi hijo dice que todas esas ofertas potencian mis ganas de comprar, que termino comprando porquerías que nunca uso, pero bien que me felicitó cuando compré el organizador de zapatos o el revelado de 250 fotos. Pero le confieso algo, señor wichi: a mí me atrae muchísimo cuando dice 30% de descuento y envío gratis, por eso de administrar la economía que le decía antes”, le dije así de corrido, casi sin respirar.

Yo noté que la sonrisa del wichi estaba pasando a un estado de risa. Sí, de sonrisa a risa, como de agua a vapor. ¿De que se ríe?, pensé primero. ¿Será de mí? De no creerlo, quien otro le iba a hablar de shopping, de facebook, ahí en el medio del monte. De última, pensé en ese momento, si se ríe de mí, no va a aprender nada. Peor para él. Viste que en la era de la tecnología quien no conoce se queda afuera. ¡Que buena frase! ¡En la era de la tecnología quien no conoce se queda afuera! La leí en la ultima Cosmopolitan o en la Para ti, no me acuerdo. Lo que si es seguro, la revista estaba en la pelu, el día que me hice estas extensiones. Hermosas. Fíjate parece pelo mío. O mejor. Y ni te digo cuánto gasté porque te morís de envidia. Casi nada. Justo conseguí una promo genial que venía en la única revista que compro, sí o sí, todas las semanas: la Caras, la Revista Caras. No que la revista es cara. ¿Se entiende, no? Me encanta ver las mansiones de los famosos, sus autos de lujos ¡Qué lindo vivir así! Esa gente pudo llegar a hacer realidad el cuento de la princesa. Ahí no hay wichis. Ni en los cuentos, ni en la Revista Caras, viste.

Pero te sigo contando del viaje al monte. “Nosotras sabemos cuando se puede comprar y cuando no. En realidad, le digo, señor wichi, siempre se puede comprar, el tema es saber donde están las ofertas. Cuando voy al shopping siempre me llevo algo. No lo más caro. Nunca lo que quiero, es cierto, pero busco que te busco hasta que algo me llevo. A veces ni lo necesito pero para qué voy a ir al shopping si no me compro nada. Siempre le decía a mi ex, ‘para ir y no comprar, prefiero quedarme en casa’. La última vez que fui de shopping, me compré este perfume que tengo puesto ahora. ¡Huela, huela! ‘Her Secret’, el de Antonio Banderas. ¡Qué galán! ¿Lo conoce, no? Un churro. Aunque le digo que ahora prefiero a Di Caprio, el del Titanic, desde hace un tiempito que me pegan más los rubios y jovencitos. Pero el perfume de Banderas es de lo mejor. Apenas lo olí me identifique. Es realmente riquísimo. Lo compre antes de irme a la costa. ¿Usted no conoce el mar, no es cierto? Discúlpeme que le cuente todo esto, pero usted tiene que saberlo, es súper-necesario para la vida actual, vio, señor wichi?“ – le dije justo en el momento en que largaba una carcajada tremenda. Se me reía en la cara. Ese wichi mal educado que ni nombre tenia, creo.

Según el coordinador del grupo, el wichi tenia 25 años pero te digo: para mi se fue a anotar caminando. Ellos no son como nosotros. Es totalmente distinta la vida allá. Como más natu... iba a decir natural, pero no. Cabe mejor la palabra salvaje, ¿viste? Más salvaje. Están ahí como parte del paisaje. Casi no se mueven. La naturaleza les provee la comida y no hacen nada. Yo estuve una semana ahí y casi me muero. Hice un sacrificio tremendo. Es que a mí siempre me ha obsesionado la solidaridad. Yo me siento tan llena, tan completa, que pienso que tengo que llegar a los que más necesitan. Es mi manera de agradecerle a Dios todo lo que me ha dado. Mis amigas me dicen que eso de la solidaridad lo hago porque soy una insatisfecha de mierda, que por eso fui al norte, al medio del monte, a ver miseria, para conformar mi insatisfacción al ver a esa gente que no tiene nada. Pero la verdad, si es que inconscientemente fui para eso, no me conforme ni un poquito porque el wichi roñoso ese tenía una de esas sonrisas de los que nada necesitan que me volvía loca. Pero obvio que no fui por eso, porque yo siempre, ayudé al prójimo. De chiquita nomas. Para poner ejemplos, el otro año, antes de ir al norte, estuve en Caritas[3], en la parroquia que queda cerca de casa. Pero lo más osado fue cuando me embarque con Greenpeace y rescatamos una ballena encallada. Otra vez me llamaron para ir a hacer una especie de piquete en La Pampa, adonde se caza el zorro gris. Está en vías de extinción, viste. Pero ahí no fui, me dio cosa porque... te cuento: yo tengo un tapado de zorro gris que me lo regalé para la Navidad del 2005. No fui a ayudar, porque la verdad es que no veo que tiene de malo cazar a ese bicho carroñero para vestirse. ¡O no matan vacas para comer y yo soy vegetariana! No como carne y esa es mi cuota de ayuda a favor de los animales. Además, los animales se matan desde que el mundo es mundo. No es lo mismo que un zorro que una ballena encallada. Una cosa es matar para comer o vestirse y otra es dejarla morir.

Me fui del tema. Será porque me los quiero sacar de la cabeza a esos wichis... Iba a decir una palabrota pero mejor me callo. Porque después mis amigas se me ríen porque dicen que retrocedí a la época de la colonia, cuando los indios no eran considerados seres humanos. Pero lo que me reventó, me reventó mal y por eso juré no volver a ir, fue cuando el wichi se me empezó a reír. El coordinador del contingente me dijo que no se reía de mí pero yo creo que sí. ¿Si no de que se iba a reír? Porque hasta que le hablé del shopping era como que abría grandes los ojos y escuchaba atento y sonreía y afirmaba con la cabeza. Apenas una ‘aja’... pero cuando le empecé a contar de la fiesta de 15 de Romi, hizo un click. Cuando le dije que Romina quería un cumple top, top, como el de Josefina, que justo era una semana antes y, viste como son las chicas, le gustan compararse y al cumple de Romi se lo iba a comparar con el de la José, porque están casi pegaditos. Así que, como teníamos una semanita de ventaja, esperamos hasta último momento para contratar el espectáculo central. El tío le regalo una batucada con cotillón carioca o algo así... Para mí, la batucada es una grasada. Yo le dije a la Romi, ‘¿no te parece mejor unos boleritos?’ Que se acuerde de nosotras las más viejitas, que de última éramos las que le pagamos el cumpleaños. Y bueno, como el padre también ponía y sobraba algo, contratamos a Mariachi Rey y la barra de tragos. ¡Tiramos la casa por la ventana! También hubo mesa dulce y a las cinco de la mañana, cuando ya todos amagaban para irse, se tuvieron que pegar la vuelta. Pata de cordero. Estuvo buenísima, viste.

Le conté todo esto al wichi que para mí se reía para no llorar. En su vida escucharon hablar de tanta comida junta. Menos en una noche, viste. Creo que lo empache al wichi contándole todo esto. Ellos con dos raíces y una perdiz tiran todo el día. Por eso están así flacos. Para mí que le agarro envidia y por eso se empezó a reír. ¡Se tentó el ignorante ese! Y se reía de mí por mas que el coordinador me haya explicado durante las 12 horas del viaje de vuelta que no. ¡Se reía de mí ese wichi mal agradecido! ¿De qué se puede reír, si vive ahí en el medio del monte, sin nada, sin shopping ni pileta climatizada? Para mí, que no se bañan nunca. En toda la semana no los vi jamás meterse en el río ni para mojarse las patas. En sus chozitas, agua no había. Tomaban de la que llevamos nosotros. ¡Agua mineral les llevamos! No sé que agua tomaban sus antepasados. No hay agua allá, te lo juro. No se como no se deshidratan. Que gran trabajo que hace toda la gente que va para allá. No digo vamos, porque no pienso volver a verle la cara ni a ese ni a ningún otro wichi en mi vida. Son unos desagradecidos. Uno les va a dar una mano y te faltan el respeto de una manera... ¡Que se creen que son! Por eso ahora, prefiero venir a ayudar acá. Además, queda más cerca. No hace falta viajar tantas horas y puedo ayudar lo mismo. Obvio que las chicas siguen sosteniendo eso de que como ustedes también viven en la miseria, casi hacinados, yo logro de alguna manera aplacar mi insatisfacción. Pero no es así. Vos tenés esa carita linda, hermosa y esa sonrisa en los ojitos. Además me encanta cuando me lames la mano. ¡Así se demuestra el afecto! Tendría que aprender el wichi ese de vos, cachorrito. Dios quiera que nunca te rías de mí. Te prometo que cuando vaya mañana a la veterinaria a comprarle una camperita a mi caniche toy, ahora que empieza el invierno, a vos te traigo un hueso de juguete. Pero si me prometes que no lo compartís con esos otros perros roñosos. ¿Dale?


[1] Nombre que reciben los integrantes de una etnia indígena del Chaco Central y del Chaco Austral, en el centro de América del Sur.
[2] La Feria La Salada es un complejo ferial, ubicado en el partido de Lomas de Zamora (Argentina), que basa su funcionamiento en la comercialización de productos de marcas apócrifas.
[3] Caritas Internationalis es la organización caritativa y humanitaria más grande del mundo financiada y perteneciente a la Iglesia Católica. 




lunes, 18 de julio de 2016

RENE



Encontró un piojo en su cabeza. Y dos pianos. Marcó el acorde del fa menor y la tarjeta de ingreso. El trabajo la clasifica y la llena, todos los días, de piojos y de puchero recalentado.

Pero la noche sucedió un día, como todas las noches, junto al canto de los perros y los ladridos de los grillos. René cruzó corriendo la avenida plagada de autos que bocineaban su nombre , en busca de una partera.

El ser humano ha perdido el instinto. Ya no entiende  el batir de la naturaleza ni la importancia de comer su propia placenta. En su bolsito al crochet lleva el manual que recibió en el curso de preparto. René ha perdido el instinto en la última partida de ajedrez.

¡El ser humano razona! Esa es la gran mentira metida dentro de su cabeza, debajo de los pianos, entre los piojos.

A pesar de los géneros, René, el nombre del hombre.

René ha vuelto a trabajar.

René no razona.

No. No.


René solo ha aprendido el arte de comerciar.




domingo, 3 de julio de 2016

FLOR



Naufragó soberbia su cadera / bajo las miradas chabacanas

y en derroche de tolerancia enmudecí como una flor /

que nace incrédula en verano en el vestido de esa mujer /

que descreída vaga soñando / que descuidada olvida el dolor //

 

Mujercita / en otros brazos / virgencita /

no has aprendido a querer /

no has aprendido a perder //




(Fragmento sin música de Tangos
que cantaremos cuando seamos viejos)






miércoles, 22 de junio de 2016

LA VUELTA A LA MANZANA



La manzana cayó lejos del bosque, ya sin plaza, sin potrero.
Espigas de cemento.

La manzana no rechazó al árbol, a pesar de su vida sin brazos,
de su vida sin alas
de su cáscara color sillón.

Dar la vuelta a la manzana, como un insecto extraviado
que da la vuelta olfateando la nada.

No hay blanco, no hay negro,
en esa rueda descarriada.
No hay montaña, no hay cielo,
tal vez chocolate,
y vos descalza,
y yo descalzo.
Pero hay manzanas arenosas,
arenosas...
Niño del paño abre la boca,
la boca.

No tendrá hijos esta manzana, no los tendrá,
dijo el insecto que masticaba su semilla.
No tendrá hijos esta manzana, no los tendrá,
dijo el insecto de la grúa en los bolsillos.

No.
Ya no hay lugar en esta manzana.
En cada centímetro se juega a los soldados,
a los espías,
a los esclavos.

No.
Ya no hay lugar en esta manzana,
cada color marchó a contramano,
sin prisa,
sin diario.

Porque no hay satélite natural
en este planeta de cielo color marrón,
dijo el insecto vestido de fósforo
entre las hojas amarillas sin sol.
Porque no hay sirenas dulces
en este planeta de infierno sin color,
dijo el hombre desnudo,
desde su estante de metal,
junto al morbo seco en almíbar.

Marcha y marcha 
la espesa madrugada,
la basura en bicicleta espera,
espera nada.

Marcha y marcha
la triste madrugada
que vaticina mariposas mecánicas
marcando tarjetas en el reloj de la fabrica.

Pero hay manzanas deliciosas,
deliciosas...
Y ladridos de perros a la luna...

¡Ay, la luna!




miércoles, 15 de junio de 2016

ZARATUSTRA



Me gustaría regalar
y repartir hasta extasiar

Pero hay que bajar
bajar a lo profundo
como el sol
al atardecer.

Trampolín al mar
submundo
recibe la luz.

Mírame, Zaratustra,
esta copa quiere vaciarse de nuevo

Si puedes, Zaratustra,
concédeme tu deseo
deshazme del hombre viejo
                       del hombre viejo.






sábado, 4 de junio de 2016

SIN MI



La hociqueó la piedad / y el miedo deforme /  de amarme sin mí.

 ¡Mírame antes de rajar! / No llores por mí // Me quedó con la soledad.

Milongueando me lastimó / la muchacha / que nunca / aprendí a querer...

Y  un día retornó sin razón / creyendo que por ella lloré / creyendo ser mi redención.



                                               (Fragmento sin música de Tangos
que cantaremos cuando seamos viejos)





lunes, 30 de mayo de 2016

jueves, 26 de mayo de 2016

PARA ENAMORAR



Acabo de comprar la fórmula para enamorar. Recién, en el semáforo de acá a la vuelta. Me detuve y el pibito golpeó la ventanilla. La abrí poquito. Apenas. Para escuchar sus palabras. Sonrío. Con tristeza. "No sé leer", me dijo y apoyó sobre el vidrio un papelito para que yo lo leyera. Nunca me habían ofrecido algo tan maravilloso en una esquina ni en otro rincón de la ciudad. 

-Es el último que queda, ¿me lo compra? - dijo "es el último que queda” aunque alguno pueda haber leído “es el último que me queda”. Una maravilla.

          Decidí aceptar el negocio, tal vez porque no tenía tiempo de explicarle que nunca he creído en elixires ni milagros envasados, que esas cosas no se venden y que solo están los que creen y los que revientan, porque no tenía tiempo y el semáforo ya amagaba un verde libertad, de esperanza, de poca paciencia y de bocinazos inflamados de premura y porque yo que ese día necesitaba creer y porque él ese día necesitaba comer.

El dinero cayó en su palma abierta y la formula para enamorar en el asiento del acompañante. Dos gracias se cruzaron justo antes de cerrar la ventanilla otra vez.

Acabo de comprar la fórmula para enamorar, me digo. Voy hasta el baño. Me miró al espejo. Lo gritó otra vez, sin poder creerlo.
Sonrío y leo las instrucciones.
Sonrío y me siento feliz.

Feliz otra vez.



domingo, 22 de mayo de 2016

ESPEJO




El hombre espera frente al espejo. // ¿Qué espera? // Espera que nada cambie / que todo siga igual / igual de lindo // Sin tiempo.

El hombre espera frente al espejo // ¿Qué espera? // Mentirse la sonrisa / que todo siga igual //

Igual que un niño / todo lo cree.




viernes, 20 de mayo de 2016

OYEME MUJER



Óyeme mujer / no corras tan rápido / nunca lograré alcanzarte // No huyas tan cerca de la realidad / no estés tan triste esta noche.

Óyeme mujer / no vivas abrazada al lujo / nunca podré satisfacerte // No derroches tan despreocupada del bolsillo / no te rías hasta las lágrimas de mí.

Anoche sufrí horrores tu destino // Lamento que el día no se apresuro / para cubrirnos de piedad // Lo lamento por ti.

Si puedes oírme / óyeme mujer // No vueles tan deprisa / nunca alcanzaré a llorarte // No vivas tan cerca del olvido // No sufras más por ti.

Si puedes oírme / óyeme mujer // No mueras tan sencillamente / no disfrutaras tus últimas rosas // No despilfarres tan absurdamente tu muerte // No festejes con tus ángeles esta noche.

Anoche sufrí horrores tu destino // Lamento que la noche se haya detenido / para cubrirnos de piedad // Lo lamento por mí.



miércoles, 18 de mayo de 2016

EL BESO DE MAMA

             

              Aparece en la noche, después del “soñá con los angelitos”,  cuando se apaga la luz. Aparece y persiste noche tras noche.
Viene del fondo de los tiempos, cuando el primer hombre expulsado de la manada marchó sólo, lejos del montón. ¡El miedo a la soledad viene del fondo de los tiempos! El hombre en soledad no sobrevivió al mundo pre histórico. La manada, sí. Gracias al miedo.
El miedo persiste y no deja perseguirme, de obligarme, cada vez que intento soñar y soñarte.
Me falta tu beso, mamá.

Me sobra soledad.






domingo, 15 de mayo de 2016

DE CHIQUITO

De chiquito, siempre dormía con mi cocodrilo de peluche. Me espantaba los malos sueños.
De grande quise ser astronauta para poder ver los sueños desde arriba. Creo que los sueños están ahí siempre pero, por luna o por sol, no los podemos ver. Sin embargo, nunca me animé a cumplir mi sueño sideral.

Tal vez mi cocodrilo verde, grande, sonriente, espantaba todos los sueños. No sólo los malos. 

domingo, 8 de mayo de 2016

Proyecto INSERT

VIVIR EN LA ORILLA



Desde que decidimos bajar y vivir en la orilla, la existencia se simplificó. Todo parece más lento aquí. Y los días más cortos.
-Voy a lavar la ropa-me avisa Juana, en voz baja. Ni falta hace contestar porque somos solo nosotros dos y el silencio. Imposible que no la escuche.
Antes, cuando vivíamos en los altos, me hubiera gritado veinticinco veces de ser necesario y hasta que no le decía “bueno”, no iba. Nunca supe si necesitaba aprobación o compañía.
Todo es más lento aquí. Y los días más cortos. Y se usan menos palabras. No hacen falta. Ni palabras ni reloj. Ni ordenes ni secretarios.
-En un ratito comemos-le dije a Juana que volvía descalza, con los pantalones arremangados, abrazando el fuentón.
Así pasan nuestros días. Ahora la noche descansa y el día se disfruta. Las charlas son cortas y el pensamiento largo.
-¿Dónde va la gente cuando duerme?-ayer me preguntó Juana mientras me ofrecía el segundo amargo de la mañana.
Recién después del primer sorbo del tercer mate le respondí. Ya les dije que todo es lento aquí, por eso ella ni siquiera volvió a preguntarme. Solo espero. Sabe que las respuestas tarde o temprano aparecen en la orilla.
-Se van debajo de la cama. Sin darse cuenta, claro. Pero bajan, como nosotros a la orilla. Algunos solo descansan. Otros, cruzan el río y sueñan-le respondí y le devolví el mate.
Aunque mi reflexión me pareció sumamente tonta, Juana pareció satisfecha con mi respuesta. No esperaba más.
En la orilla no se necesita filosofía de vida ni libros de autoayuda para existir.



sábado, 7 de mayo de 2016

Tribunales de New Hampshire (EEUU) - 14 de mayo de 1985




Clarise V., ciega de nacimiento, denuncia que es violada de manera sistemática; que su violador ingresa en silencio; y que solo puede reconocer el hedor salvaje, injusto de su sudor.
El Juez Mark H. Soutfler se acerca a la niña, casi hasta rozarla, y le explica, como quien hace docencia:
─Es imposible hacer un identikit de un olor, señorita. El recuerdo de un tufillo no es evidencia. La justicia no le da a todos los sentidos el mismo status. En el siglo de la imagen, lo que no se ve no existe; y lo que no existe no es pasible de castigo. No puedo enviar a la cárcel a un hombre porque su olfato lo incrimine. Lo lamento.
Una arcada de asco nace desde el centro de su estomago y se acumula flemosa en su boca. Clarise V. reconoce otra vez la injusticia. Para completar la escena, solo resta escupir en donde se supone brillan, lustrosos, sus zapatos.