domingo, 25 de diciembre de 2016
viernes, 23 de diciembre de 2016
Zamba del pañuelo
Y vuelan.
Esos pañuelos que ya son alas a esta altura del danzar.
Y lo serán hasta el momento en que se plieguen
para volver a abrazarse a sí mismos.
Hasta que vuelvan a ser lo que ya no quieren:
ser útiles.
Zamba del Pañuelo
Extracto
sábado, 15 de octubre de 2016
CARNAVAL
Todo ha
terminado por la madrugada.
Todo. Incluso el apetito de jugar.
La
máscara agotada yace colgada
en un
paraje cualquiera del placard.
En las
esquinas lloran los chiquilines,
abrazados
al último bandoneón.
Las
vírgenes, lejos de los berretines,
también
lloran por malgastar la ocasión.
(Fragmento sin música de Tangos
que cantaremos cuando seamos viejos)
viernes, 19 de agosto de 2016
OLVIDO
Es una vida
de perros. Un golpe al orgullo. Ya no hay salida ni luz que se filtre. Ya no
hay purgatorio que visitar ni a quien insultar. Los insultos ahora son mudos.
La agonía es el peor de los infiernos porque he cumplido todos mis deseos.
Excepto uno. Amar. Amar el cabello que caía sobre tu ojo izquierdo. Amar la
caricia de tu mejilla en la mía.
Amar.
Amar.
Eso se me olvidó.
Amarte a tiempo. Cuando todavía tu sonrisa vivía. Cuando aún respiraba la esperanza de recoger el aroma de tu piel. Cuando todavía había tiempo de decir, en un susurro, lo que nunca te dije. Lo que nunca escuchaste. Cuando no eras solo un recuerdo en toda esta debilidad.
Tu sonrisa.
Tu cabello.
Tu cuerpecito perfecto hasta en los defectos.
Amar.
Amar.
Eso se me olvidó.
Amarte a tiempo. Cuando todavía tu sonrisa vivía. Cuando aún respiraba la esperanza de recoger el aroma de tu piel. Cuando todavía había tiempo de decir, en un susurro, lo que nunca te dije. Lo que nunca escuchaste. Cuando no eras solo un recuerdo en toda esta debilidad.
Tu sonrisa.
Tu cabello.
Tu cuerpecito perfecto hasta en los defectos.
miércoles, 17 de agosto de 2016
jueves, 28 de julio de 2016
sábado, 23 de julio de 2016
ANIMALITO DE DIOS
“Quizás usted no me entiende porque no es mujer pero
nosotras, las mujeres, no podemos vestirnos así nomas, sin combinar los
colores. Este sweater, por ejemplo, es de la colección otoño-invierno de Tucci.
Primero, lo vi en Internet y lo amé. A los días fui al local y lo compré de
una. Usted no sabe... O no le interesa. Tal vez porque no es mujer pero la
diseñadora más famosa de Hollywood siempre dice hay que vestirse para ser lo
que uno desea, no para lo que ya es. ¿Se entiende? Y teniendo en cuenta que esa
talentosa mujer ganó ocho premios Oscar, no hay que desestimar su consejo.
Desde hace un tiempito estoy obsesionada con las tachas y los remaches. Hace
unos días vi estos slippers llenos de tachitas en un local de ropa de autor y
los compré sin dudar. ¿Sabe lo que es ropa de autor, no?”, le pregunté al wichi[1], que me miraba atento, con
una sonrisa de oreja a oreja.
“¡Ah, y la tela no puede ser cualquiera! Yo no compro
ropa en La Salada[2].
¡Eso es todo trucho! Me saca salpullido. No sé si es de mala calidad o está mal
lavada pero te la ponés y enseguida te brotás. Las mujeres tenemos la piel más
delicada que ustedes los hombres. La naturaleza los hizo para reventarse las
manos con la pala, con la bolsa al hombro. Aunque convengamos que algunos le
pasan bien lejos a los sacrificios, ¿eh? Los hombres hacen la economía,
nosotras la administramos, les guste o no. Siempre estamos más atentas que
ustedes.” Yo no sé si el wichi entendía algo de lo que le estaba diciendo pero
mi misión era llevarle la cultura del siglo 21 a esa gente que no conocía
nada de nada.
“Hay
que vestirse de manera inteligente, no exigente. No hay que exigirse aunque
admito que yo a veces me exijo. En realidad exijo el bolsillo, ¡jaja!. Yo uso
tarjeta, ¿vio? De crédito. Tengo la Visa y compro en cuotas, así no se nota.
Además ahora no se por qué, porque antes no pasaba, llueven las ofertas y
también se consiguen cupones de Grupon, Coupon Center, Agrupate. Todos los días
te mandan mails con importantes descuentos. Mi hijo dice que todas esas ofertas
potencian mis ganas de comprar, que termino comprando porquerías que nunca uso,
pero bien que me felicitó cuando compré el organizador de zapatos o el revelado
de 250 fotos. Pero le confieso algo, señor wichi: a mí me atrae muchísimo
cuando dice 30% de descuento y envío gratis, por eso de administrar la economía
que le decía antes”, le dije así de corrido, casi sin respirar.
Yo
noté que la sonrisa del wichi estaba pasando a un estado de risa. Sí, de
sonrisa a risa, como de agua a vapor. ¿De que se ríe?, pensé primero. ¿Será de
mí? De no creerlo, quien otro le iba a hablar de shopping, de facebook, ahí en
el medio del monte. De última, pensé en ese momento, si se ríe de mí, no va a
aprender nada. Peor para él. Viste que en la era de la tecnología quien no
conoce se queda afuera. ¡Que buena frase! ¡En la era de la tecnología quien no
conoce se queda afuera! La leí en la ultima Cosmopolitan o en la Para ti, no me
acuerdo. Lo que si es seguro, la revista estaba en la pelu, el día que me hice
estas extensiones. Hermosas. Fíjate parece pelo mío. O mejor. Y ni te digo
cuánto gasté porque te morís de envidia. Casi nada. Justo conseguí una promo
genial que venía en la única revista que compro, sí o sí, todas las semanas: la
Caras, la Revista Caras. No que la revista es cara. ¿Se entiende, no? Me
encanta ver las mansiones de los famosos, sus autos de lujos ¡Qué lindo vivir
así! Esa gente pudo llegar a hacer realidad el cuento de la princesa. Ahí no
hay wichis. Ni en los cuentos, ni en la Revista Caras, viste.
Pero
te sigo contando del viaje al monte. “Nosotras sabemos cuando se puede comprar
y cuando no. En realidad, le digo, señor wichi, siempre se puede comprar, el
tema es saber donde están las ofertas. Cuando voy al shopping siempre me llevo
algo. No lo más caro. Nunca lo que quiero, es cierto, pero busco que te busco
hasta que algo me llevo. A veces ni lo necesito pero para qué voy a ir al
shopping si no me compro nada. Siempre le decía a mi ex, ‘para ir y no comprar,
prefiero quedarme en casa’. La última vez que fui de shopping, me compré este
perfume que tengo puesto ahora. ¡Huela, huela! ‘Her Secret’, el
de Antonio Banderas. ¡Qué galán! ¿Lo conoce, no? Un churro. Aunque le digo que
ahora prefiero a Di Caprio, el del Titanic, desde hace un tiempito que me pegan
más los rubios y jovencitos. Pero el perfume de Banderas es de lo mejor. Apenas
lo olí me identifique. Es realmente riquísimo. Lo compre antes de irme a la
costa. ¿Usted no conoce el mar, no es cierto? Discúlpeme que le cuente todo
esto, pero usted tiene que saberlo, es súper-necesario para la vida actual,
vio, señor wichi?“ – le dije justo en el momento en que largaba una carcajada
tremenda. Se me reía en la cara. Ese wichi mal educado que ni nombre tenia,
creo.
Según
el coordinador del grupo, el wichi tenia 25 años pero te digo: para mi se fue a
anotar caminando. Ellos no son como nosotros. Es totalmente distinta la vida
allá. Como más natu... iba a decir natural, pero no. Cabe mejor la palabra
salvaje, ¿viste? Más salvaje. Están ahí como parte del paisaje. Casi no se
mueven. La naturaleza les provee la comida y no hacen nada. Yo estuve una
semana ahí y casi me muero. Hice un sacrificio tremendo. Es que a mí siempre me
ha obsesionado la solidaridad. Yo me siento tan llena, tan completa, que pienso
que tengo que llegar a los que más necesitan. Es mi manera de agradecerle a Dios
todo lo que me ha dado. Mis amigas me dicen que eso de la solidaridad lo hago
porque soy una insatisfecha de mierda, que por eso fui al norte, al medio del
monte, a ver miseria, para conformar mi insatisfacción al ver a esa gente que
no tiene nada. Pero la verdad, si es que inconscientemente fui para eso, no me
conforme ni un poquito porque el wichi roñoso ese tenía una de esas sonrisas de
los que nada necesitan que me volvía loca. Pero obvio que no fui por eso,
porque yo siempre, ayudé al prójimo. De chiquita nomas. Para poner ejemplos, el
otro año, antes de ir al norte, estuve en Caritas[3],
en la parroquia que queda cerca de casa. Pero lo más osado fue cuando me
embarque con Greenpeace y rescatamos una ballena encallada. Otra vez me
llamaron para ir a hacer una especie de piquete en La Pampa, adonde se caza el
zorro gris. Está en vías de extinción, viste. Pero ahí no fui, me dio cosa
porque... te cuento: yo tengo un tapado de zorro gris que me lo regalé para la
Navidad del 2005. No fui a ayudar, porque la verdad es que no veo que tiene de
malo cazar a ese bicho carroñero para vestirse. ¡O no matan vacas para comer y
yo soy vegetariana! No como carne y esa es mi cuota de ayuda a favor de los
animales. Además, los animales se matan desde que el mundo es mundo. No es lo
mismo que un zorro que una ballena encallada. Una cosa es matar para comer o
vestirse y otra es dejarla morir.
Me
fui del tema. Será porque me los quiero sacar de la cabeza a esos wichis... Iba
a decir una palabrota pero mejor me callo. Porque después mis amigas se me ríen
porque dicen que retrocedí a la época de la colonia, cuando los indios no eran
considerados seres humanos. Pero lo que me reventó, me reventó mal y por eso
juré no volver a ir, fue cuando el wichi se me empezó a reír. El coordinador
del contingente me dijo que no se reía de mí pero yo creo que sí. ¿Si no de que
se iba a reír? Porque hasta que le hablé del shopping era como que abría
grandes los ojos y escuchaba atento y sonreía y afirmaba con la cabeza. Apenas
una ‘aja’... pero cuando le empecé a contar de la fiesta de 15 de Romi, hizo un
click. Cuando le dije que Romina quería un cumple top, top, como el de Josefina,
que justo era una semana antes y, viste como son las chicas, le gustan
compararse y al cumple de Romi se lo iba a comparar con el de la José, porque
están casi pegaditos. Así que, como teníamos una semanita de ventaja, esperamos
hasta último momento para contratar el espectáculo central. El tío le regalo
una batucada con cotillón carioca o algo así... Para mí, la batucada es una
grasada. Yo le dije a la Romi, ‘¿no te parece mejor unos boleritos?’ Que se
acuerde de nosotras las más viejitas, que de última éramos las que le pagamos
el cumpleaños. Y bueno, como el padre también ponía y sobraba algo, contratamos
a Mariachi Rey y la barra de tragos. ¡Tiramos la casa por la ventana! También
hubo mesa dulce y a las cinco de la mañana, cuando ya todos amagaban para irse,
se tuvieron que pegar la vuelta. Pata de cordero. Estuvo buenísima, viste.
Le
conté todo esto al wichi que para mí se reía para no llorar. En su vida
escucharon hablar de tanta comida junta. Menos en una noche, viste. Creo que lo
empache al wichi contándole todo esto. Ellos con dos raíces y una perdiz tiran
todo el día. Por eso están así flacos. Para mí que le agarro envidia y por eso
se empezó a reír. ¡Se tentó el ignorante ese! Y se reía de mí por mas que el
coordinador me haya explicado durante las 12 horas del viaje de vuelta que no. ¡Se
reía de mí ese wichi mal agradecido! ¿De qué se puede reír, si vive ahí en el medio
del monte, sin nada, sin shopping ni pileta climatizada? Para mí, que no se
bañan nunca. En toda la semana no los vi jamás meterse en el río ni para
mojarse las patas. En sus chozitas, agua no había. Tomaban de la que llevamos
nosotros. ¡Agua mineral les llevamos! No sé que agua tomaban sus antepasados.
No hay agua allá, te lo juro. No se como no se deshidratan. Que gran trabajo
que hace toda la gente que va para allá. No digo vamos, porque no pienso volver
a verle la cara ni a ese ni a ningún otro wichi en mi vida. Son unos
desagradecidos. Uno les va a dar una mano y te faltan el respeto de una
manera... ¡Que se creen que son! Por eso ahora, prefiero venir a ayudar acá.
Además, queda más cerca. No hace falta viajar tantas horas y puedo ayudar lo
mismo. Obvio que las chicas siguen sosteniendo eso de que como ustedes también
viven en la miseria, casi hacinados, yo logro de alguna manera aplacar mi
insatisfacción. Pero no es así. Vos tenés esa carita linda, hermosa y esa
sonrisa en los ojitos. Además me encanta cuando me lames la mano. ¡Así se
demuestra el afecto! Tendría que aprender el wichi ese de vos, cachorrito. Dios
quiera que nunca te rías de mí. Te prometo que cuando vaya mañana a la
veterinaria a comprarle una camperita a mi caniche toy, ahora que empieza el
invierno, a vos te traigo un hueso de juguete. Pero si me prometes que no lo
compartís con esos otros perros roñosos. ¿Dale?
[1] Nombre que reciben los
integrantes de una etnia
indígena
del Chaco
Central y del Chaco Austral, en el centro de América
del Sur.
[2] La Feria La
Salada es un complejo ferial, ubicado en el partido de Lomas de Zamora (Argentina),
que basa su funcionamiento en la comercialización de productos de marcas
apócrifas.
[3] Caritas Internationalis es la
organización caritativa y humanitaria más grande del mundo financiada y
perteneciente a la Iglesia Católica.
lunes, 18 de julio de 2016
RENE
Encontró
un piojo en su cabeza. Y dos pianos. Marcó el acorde del fa menor y la tarjeta de ingreso. El trabajo la clasifica y la
llena, todos los días, de piojos y de puchero recalentado.
Pero la noche sucedió un día, como todas las
noches, junto al canto de los perros y los ladridos de los grillos. René cruzó
corriendo la avenida plagada de autos que bocineaban su nombre , en busca de
una partera.
El ser humano ha perdido el instinto. Ya no
entiende el batir de la naturaleza ni la
importancia de comer su propia placenta. En su bolsito al crochet lleva el
manual que recibió en el curso de preparto. René ha perdido el instinto en la
última partida de ajedrez.
¡El ser humano razona! Esa es la gran mentira
metida dentro de su cabeza, debajo de los pianos, entre los piojos.
A pesar de los géneros, René, el nombre del
hombre.
René ha vuelto a trabajar.
René no razona.
No. No.
René solo ha aprendido el arte de comerciar.
viernes, 8 de julio de 2016
domingo, 3 de julio de 2016
FLOR
Naufragó
soberbia su cadera / bajo las miradas chabacanas
y en
derroche de tolerancia enmudecí como una flor /
que nace
incrédula en verano en el vestido de esa mujer /
que
descreída vaga soñando / que descuidada olvida el dolor //
Mujercita
/ en otros brazos / virgencita /
no has
aprendido a querer /
no has
aprendido a perder //
(Fragmento sin música de Tangos
que cantaremos cuando seamos
viejos)
miércoles, 22 de junio de 2016
LA VUELTA A LA MANZANA
La manzana
cayó lejos del bosque, ya sin plaza,
sin potrero.
Espigas de
cemento.
La manzana no
rechazó al árbol, a pesar de su
vida sin brazos,
de su vida
sin alas
de su cáscara
color sillón.
Dar la vuelta
a la manzana, como un
insecto extraviado
que da la
vuelta olfateando la nada.
No hay
blanco, no hay negro,
en esa rueda
descarriada.
No hay
montaña, no hay cielo,
tal vez
chocolate,
y vos
descalza,
y yo
descalzo.
Pero hay
manzanas arenosas,
arenosas...
Niño del paño
abre la boca,
la boca.
No tendrá
hijos esta manzana, no los
tendrá,
dijo el
insecto que masticaba su semilla.
No tendrá
hijos esta manzana, no los
tendrá,
dijo el
insecto de la grúa en los bolsillos.
No.
Ya no hay
lugar en esta manzana.
En cada
centímetro se juega a los soldados,
a los espías,
a los
esclavos.
No.
Ya no hay lugar
en esta manzana,
cada color
marchó a contramano,
sin prisa,
sin diario.
Porque no hay
satélite natural
en este
planeta de cielo color marrón,
dijo el
insecto vestido de fósforo
entre las
hojas amarillas sin sol.
Porque no hay
sirenas dulces
en este
planeta de infierno sin color,
dijo el
hombre desnudo,
desde su
estante de metal,
junto al
morbo seco en almíbar.
Marcha y
marcha
la espesa
madrugada,
la basura en
bicicleta espera,
espera nada.
Marcha y
marcha
la triste
madrugada
que vaticina mariposas
mecánicas
marcando
tarjetas en el reloj de la fabrica.
Pero hay
manzanas deliciosas,
deliciosas...
Y ladridos de
perros a la luna...
¡Ay, la luna!
miércoles, 15 de junio de 2016
ZARATUSTRA
Me gustaría regalar
y repartir hasta extasiar
Pero hay que bajar
bajar a lo profundo
como el sol
al atardecer.
Trampolín al mar
submundo
recibe la luz.
Mírame, Zaratustra,
esta copa quiere vaciarse de nuevo
Si puedes, Zaratustra,
concédeme tu deseo
deshazme del hombre viejo
del hombre
viejo.
sábado, 4 de junio de 2016
SIN MI
La
hociqueó la piedad / y el miedo deforme / de amarme sin mí.
¡Mírame antes de rajar! / No llores por mí // Me quedó con la soledad.
Milongueando me lastimó / la muchacha / que nunca /
aprendí a querer...
Y un día retornó sin razón / creyendo que por ella lloré / creyendo ser mi redención.
(Fragmento sin música de Tangos
que cantaremos cuando seamos
viejos)
lunes, 30 de mayo de 2016
jueves, 26 de mayo de 2016
PARA ENAMORAR
Acabo de comprar la fórmula
para enamorar. Recién, en el semáforo de acá a la vuelta. Me detuve y el pibito
golpeó la ventanilla. La abrí poquito. Apenas. Para escuchar sus palabras.
Sonrío. Con tristeza. "No sé leer", me dijo y apoyó sobre el vidrio un papelito
para que yo lo leyera. Nunca me habían ofrecido algo tan maravilloso en una
esquina ni en otro rincón de la ciudad.
-Es el último que queda, ¿me lo compra? - dijo "es el último que queda” aunque alguno pueda haber leído “es el último que me queda”. Una maravilla.
-Es el último que queda, ¿me lo compra? - dijo "es el último que queda” aunque alguno pueda haber leído “es el último que me queda”. Una maravilla.
Decidí aceptar el negocio, tal vez porque no tenía tiempo de explicarle que nunca he creído en elixires ni milagros envasados, que esas cosas no se venden y que solo están los que creen y los que revientan, porque no tenía tiempo y el semáforo ya amagaba un verde libertad, de esperanza, de poca paciencia y de bocinazos inflamados de premura y porque yo que ese día necesitaba creer y porque él ese día necesitaba comer.
El dinero cayó en su palma
abierta y la formula para enamorar en el asiento del acompañante. Dos gracias se cruzaron justo antes de cerrar la ventanilla otra vez.
Acabo de comprar la fórmula
para enamorar, me digo. Voy hasta el baño. Me miró al espejo. Lo gritó otra
vez, sin poder creerlo.
Sonrío y leo las
instrucciones.
Sonrío y me siento feliz.
Feliz otra vez.
domingo, 22 de mayo de 2016
ESPEJO
El hombre espera
frente al espejo. // ¿Qué espera? // Espera que nada cambie / que todo siga
igual / igual de lindo // Sin tiempo.
El hombre espera
frente al espejo // ¿Qué espera? // Mentirse la sonrisa / que todo siga igual
//
Igual que un niño
/ todo lo cree.
viernes, 20 de mayo de 2016
OYEME MUJER
Óyeme
mujer / no vivas abrazada al lujo / nunca podré satisfacerte // No derroches
tan despreocupada del bolsillo / no te rías hasta las lágrimas de mí.
Anoche
sufrí horrores tu destino // Lamento que el día no se apresuro / para cubrirnos
de piedad // Lo lamento por ti.
Si puedes
oírme / óyeme mujer // No vueles tan deprisa / nunca alcanzaré a llorarte // No
vivas tan cerca del olvido // No sufras más por ti.
Si puedes
oírme / óyeme mujer // No mueras tan sencillamente / no disfrutaras tus últimas
rosas // No despilfarres tan absurdamente tu muerte // No festejes con tus
ángeles esta noche.
Anoche
sufrí horrores tu destino // Lamento que la noche se haya detenido / para
cubrirnos de piedad // Lo lamento por mí.
miércoles, 18 de mayo de 2016
EL BESO DE MAMA
Viene
del fondo de los tiempos, cuando el primer hombre expulsado de la manada marchó
sólo, lejos del montón. ¡El miedo a la soledad viene del fondo de los tiempos! El hombre en soledad no sobrevivió al mundo pre histórico.
La manada, sí. Gracias al miedo.
El
miedo persiste y no deja perseguirme, de obligarme, cada vez que intento soñar
y soñarte.
Me
falta tu beso, mamá.
Me
sobra soledad.
martes, 17 de mayo de 2016
domingo, 15 de mayo de 2016
DE CHIQUITO
De chiquito, siempre dormía con mi cocodrilo de peluche. Me espantaba
los malos sueños.
De grande quise ser astronauta para poder ver los sueños desde arriba.
Creo que los sueños están ahí siempre pero, por luna o por sol, no los podemos
ver. Sin embargo, nunca me animé a cumplir mi sueño sideral.
Tal vez mi cocodrilo verde, grande, sonriente, espantaba todos los
sueños. No sólo los malos.
viernes, 13 de mayo de 2016
martes, 10 de mayo de 2016
domingo, 8 de mayo de 2016
VIVIR EN LA ORILLA
-Voy
a lavar la ropa-me avisa Juana, en voz baja. Ni falta hace contestar porque
somos solo nosotros dos y el silencio. Imposible que no la escuche.
Antes,
cuando vivíamos en los altos, me hubiera gritado veinticinco veces de ser
necesario y hasta que no le decía “bueno”, no iba. Nunca supe si necesitaba
aprobación o compañía.
Todo
es más lento aquí. Y los días más cortos. Y se usan menos palabras. No hacen
falta. Ni palabras ni reloj. Ni ordenes ni secretarios.
-En
un ratito comemos-le dije a Juana que volvía descalza, con los pantalones
arremangados, abrazando el fuentón.
Así
pasan nuestros días. Ahora la noche descansa y el día se disfruta. Las charlas
son cortas y el pensamiento largo.
-¿Dónde
va la gente cuando duerme?-ayer me preguntó Juana mientras me ofrecía el
segundo amargo de la mañana.
Recién
después del primer sorbo del tercer mate le respondí. Ya les dije que todo es
lento aquí, por eso ella ni siquiera volvió a preguntarme. Solo espero. Sabe
que las respuestas tarde o temprano aparecen en la orilla.
-Se
van debajo de la cama. Sin darse cuenta, claro. Pero bajan, como nosotros a la
orilla. Algunos solo descansan. Otros, cruzan el río y sueñan-le respondí
y le devolví el mate.
Aunque
mi reflexión me pareció sumamente tonta, Juana pareció satisfecha con mi
respuesta. No esperaba más.
En
la orilla no se necesita filosofía de vida ni libros de autoayuda para existir.
sábado, 7 de mayo de 2016
Tribunales de New Hampshire (EEUU) - 14 de mayo de 1985
Clarise V., ciega de nacimiento, denuncia
que es violada de manera sistemática; que su violador ingresa en silencio; y
que solo puede reconocer el hedor salvaje, injusto de su sudor.
El Juez Mark H. Soutfler se acerca a la
niña, casi hasta rozarla, y le explica, como quien hace docencia:
─Es
imposible hacer un identikit de un olor, señorita. El recuerdo de un tufillo no
es evidencia. La justicia no le da a todos los sentidos el mismo status. En el
siglo de la imagen, lo que no se ve no existe; y lo que no existe no es pasible
de castigo. No puedo enviar a la cárcel a un hombre porque su olfato lo
incrimine. Lo lamento.
Una arcada de asco nace desde el centro de
su estomago y se acumula flemosa en su boca. Clarise V. reconoce otra vez la
injusticia. Para completar la escena, solo resta escupir en donde se supone brillan,
lustrosos, sus zapatos.
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